Florencia - Siena
10.13.2006
Una vez en Florencia, Siena se encuentra a 74 kilómetros por autovía y a mitad de camino la parada obligada es San Gimignano, que es un pequeño pueblo que todavía conserva su aspecto medieval. La entrada a la localidad está prohibida en coche así que éste hay que dejarlo en cualquiera de los aparcamientos que se encuentran cerca. Como la distancia no es mucha es recomendable hacerlo en el primero disponible para evitar atascos.
Se entra por la puerta de la muralla en Via San Giovanni, la calle más comercial, y desde allí se va ascendiendo hasta la bonita Piazza della Cisterna, que recibe el nombre del pozo que está en su centro. A un lado está el Palazzo del Popolo, impresionante edificación del Ayuntamiento, ya en la Piazza del Duomo donde también se alza el Palazzo Vecchio.
Ascendiendo desde la Piazza del Duomo se encuentra la Via San Matteo, que tiene la particularidad de ser la calle en la que se abastecen los vecinos de la ciudad de vinos, alimentos o ropa. Perpendicular a ella está Via Diacceto, puerta de acceso a la Rocca, parque dentro de la muralla en el que en la actualidad se organizan diversos espectáculos y desde el que se obtienen unas bonitas vistas de la campiña de la Toscana.
Pero lo más característico de San Gimignano son las torres que todavía se conservan, símbolo del poder de sus anteriores dueños, siendo hoy la más conocida la Torre Grossa, encima de la Via della Costerella.
Continuamos posteriormente, una vez visitado San Gimignano, hacia Siena. Antes que nada debemos mentalizarnos que visitar Siena implica bajar y subir continuamente cuestas. A modo de curiosidad, en este sentido, comentar que al igual que Roma se edificó sobre siete colinas y que cada uno de sus barrios está representado por un animal.
Puestos en esta tesitura, casi recomendaría aparcar casi a la salida de la autovía y desde allí llegar andando entrando por la Via della Galluza dejando atrás el lavadero comunal y la casa de Santa Catalina.
Como comentamos, entramos por Via della Galluza desde donde ya observamos los característicos corredores que unen los edificios por encima de las calles, al estilo del Puente de los Suspiros de Venecia. Proseguimos por Via della Cittá, justo detrás de la Piazza del Campo, y continuando por Via dei Pellegrini llegamos a Piazza San Giovanni que va a dar a la parte trasera del Duomo. Así que para acceder al mismo continuamos por su lateral hasta llegar a su fachada principal en la Piazza a la que da nombre y observaremos que las calles que circundan esta plaza están llenas de cafés y tiendas.
Si desde allí proseguimos por Via del Capitano volvemos a acceder nuevamente a Via della Citta por la que accedemos al centro neurálgico de Siena, la Piazza del Campo en donde destacan la Loggia della Mercanzia, de 1417 y donde realizaban sus negocios los mercaderes y prestamistas; el Palazzo Piccolomini y la Torre del Mangia.
Podemos proseguir por las calles que bordean por detrás la Piazza del Campo para llegar a la Piazza del Mercato, desde donde hay unas buenas vistas, por Via di Salicotto, Via del Porrione para ver las Logge del Papa, en honor de Pio II en 1462 y finalizar la visita por Via Bianchi di Sopra y la Piazza Indipendenza.
A la vuelta, una vez llegamos a Florencia, aprovechamos para desviarnos a la Piazza Michelangello y visitar San Miniato al Monte y las murallas. Además probablemente nos coincidirá con la puesta de sol y os daréis cuenta, además de la vistas de la ciudad, del agradable ambiente que existe en esa zona.
Recomendación: San Gimignano es un buen sitio para comprar productos típicos como vino, Chianti preferentemente, embutidos e incluso ropa. Zadi es un ejemplo de buena relación calidad/precio si uno pretende comprar camisas italianas.







