Niza - Montpellier
10.13.2006
El trayecto hasta Cannes, sino hay mucho tráfico, se hace mejor por la costa. De este modo tenemos la oportunidad de visitar algunos pueblos costeros. Lo malo es que si se hace en agosto esto es imposible a riesgo de eternizarse haciendo todo el recorrido en caravana.
El primer pueblo importante es Antibes. En él hay un museo Picasso bastante importante y todavía quedan restos de las antiguas murallas. La visita, a no ser que se entre en el museo, no lleva demasiado tiempo. Aprovechamos para dar un paseo desde el casco viejo con su mercado y callejuelas hasta el paseo marítimo donde está una bonita playa.
Continuamos hasta Juan-les-Pines y desde el coche se ve el paisaje que forma el Cap d´Antibes. Son unas vistas impresionantes hasta Golfe Juan pero no encontramos ninguna localidad donde merezca la pena parar.
Enseguida llegamos a Cannes, donde es mejor buscar donde aparcar por el centro, ya que es una ciudad grande y´así nos ahorramos una caminata sin sentido. Nosotros lo hacemos cerca del Hotel Carlton, aprovechando para recorrer La Croisette hasta Le Suquet, el puerto del Cannes viejo.
Hasta llegar allí lo más relevante es la zona del Palacio de Congresos y el edificio del Hotel Carlton. El centro, cercano a este hotel, es la zona de tiendas mientras que la de Le Suquet es más tranquila y más agradable para tomar algo.
Saliendo desde Le Suquet se pasa delante de las impresionantes villas, como Villa Alexandra, y en seguida se coge la incorporacion a la autopista en dirección a Montpellier. Lo hacemos por la tarde después de comer para llegar a cenar a nuestro destino.
Optamos por Montpellier porque fuera de las ciudades de la Provenza, que todavía quedan bastante lejos de Zaragoza (final de nuestra siguiente etapa) es la opción más agradable. Recordemos que Montpellier es una ciudad universitaria y muy comprometida con el medio ambiente. Por ejemplo tienen un sistema de tren ligero modélico al igual que el resto de su red de transporte. Al entrar en la ciudad lo que más llama la atención es el interés por los servicios públicos que son de auténtico lujo.
Además, la ciudad está muy bien conservada destacando la Plaza de la Opera. Las calles están formadas por antiguas mansiones que hoy rehabilitadas son edificios de viviendas. Todo el centro está perfectamente ajardinado y proliferan los adornos florales en la mayoría de las calles.
Recomendación: La Plaza de la Opera es el centro neurálgico de Montpellier. Hay innumerables locales para cenar y tomarse posteriormente una copa. Al ser una ciudad universitaria suele haber ambiente cualquier día de la semana.







