Venecia - Riva de Garda
10.13.2006
Iniciamos el trayecto tomando la autopista en dirección a Verona y Vicenza. En función del tiempo disponible y de la hora en la que emprendamos el viaje podemos desviarnos en la autopista y coger la salida a Verona para visitar la ciudad, ya que aparte de la Arena, tiene otros muchos atractivos turísticos.
En caso contrario seguiriamos por la autopista y recomendaría salir en Affi para llegar hasta Riva del Garda bordeando el Lago de Garda por su margen derecha. Desde Affi bajamos hasta la localidad de Garda, que es el primer pueblo que se divisa al borde del lago. Es una pequeña localidad plagada de callejuelas con un bonito paseo enfocada a aprovechar el turismo del lago (deporte naútico, excursiones, ...) y bien merece hacer un alto en el camino para hacernos una idea de la zona.
Desde Garda la carretera va dejando atrás las localidades de Torri del Benaco, Castelletto, Malcesine. Todas muy similares y con las mismas facilidades para disfrutar de playas fluviales y de los deportes naúticos. A pesar de ser una carretera secundaria, el paisaje del lago y los Dolomitas al fondo hacen que el recorrido se haga muy llevadero. Además no hay demasiado semáforo que ralentice la marcha.
Finalmente alcanzamos nuestro destino en Riva del Garda, que es un pueblo con vocación montañera al pie de los Dolomitas de un tamaño importante y de un precio más que razonable a pesar de ser bastante turístico. Para dormir una recomendación es Albergo Rudy en Via San Nazzaro, 81 - 38066 Riva del Garda. Más información en www.hotelrudy.com
Los alrededores son muy bonitos con la posibilidad de hacer numerosas excursiones por la cantidad de rutas de senderismo que se encuentran. Entre las opciones a tomar merece la pena seguir un poco más en el coche y subir hasta Arco para ver el pequeño lago que se encuentra allí.
En cuanto a la visita propiamente dicha de Riva del Garda basta con pasear por sus calles y disfrutar del ambiente de las terrazas. Es una localidad tranquila y estupenda para descansar, ya que cuenta en el centro con paseo y playa fluvial bastante amplia, embarcadero para hacer excursiones por el lago o coger el ferry para ir hasta la otra punta, facilidades para senderismo y alpinismo y sobre todo que ni es ruidosa ni hay demasiado tráfico. Además está muy bien conservada con edificios interesantes, consérvandose todavía vestigios de su época medieval en el Palacio Petrorio, la torre o la iglesia parroquial.
Recomendación: Perder algo de tiempo visitando de camino Verona ya que el interés del lago se basa en su paisaje a no ser que se quiera pasar unos días en la zona. Por tanto no tenemos prisa por llegar a Riva del Garda, que no lleva demasiado tiempo ver en profundidad.







